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Desinfección de Agua con Luz Ultravioleta

La desinfección con luz ultravioleta (UV) es un método altamente eficaz para combatir la contaminación microbiana en el agua. Este sistema utiliza luz UV-C para eliminar microorganismos, asegurando una desinfección completa y segura. Los sistemas de desinfección UV se aplican en una amplia gama de escenarios, desde la purificación de agua potable en residencias hasta la desinfección de agua en suministros municipales y el tratamiento de aguas residuales industriales. Es una tecnología reconocida por su seguridad y rentabilidad en aplicaciones industriales.

¿Qué es un sistema de desinfección UV?

La tecnología de desinfección UV utiliza luz ultravioleta con una longitud de onda de 253.7 nanómetros para atacar y eliminar bacterias, virus, hongos, algas y otros microorganismos presentes en el agua.

Esta luz UV destruye el ADN de los microorganismos, dejándolos inactivos y sin capacidad para reproducirse. La desinfección UV es aplicable no solo para el agua potable y de proceso, sino también para aguas residuales y superficies.

Además, puede utilizarse para reducir el Contenido Orgánico Total (TOC) y eliminar el ozono.

¿Cómo funciona la desinfección ultravioleta?

En la desinfección con luz UV, la radiación ultravioleta penetra los microorganismos y destruye su ADN, lo cual es crucial para sus funciones y reproducción. Al dañar el ADN, se previene que los organismos se reproduzcan y proliferan. La luz UV, con una longitud de onda de 240-280 nm, está presente en la luz solar, aunque en menor intensidad. Para aplicaciones de desinfección, se utilizan lámparas de alta intensidad, conocidas como lámparas UV, para proporcionar la energía necesaria.

El proceso de desinfección UV no elimina los microorganismos del agua, sino que los inactiva. La efectividad depende del tiempo de exposición a la luz UV y la intensidad de la lámpara, así como de la calidad general del agua.

La exposición se mide en microwatts-segundos por centímetro cuadrado (µwatt-sec/cm²), con una dosis mínima recomendada de 16,000 µwatt-sec/cm² para sistemas de desinfección UV, mientras que muchos fabricantes ofrecen intensidades de 30,000-50,000 µwatt-sec/cm².

La intensidad de la lámpara disminuye con el tiempo, por lo que es crucial reemplazar la lámpara y realizar un pretratamiento adecuado para mantener la eficacia del sistema.

Los sistemas UV también deben contar con indicadores para alertar cuando la intensidad de la lámpara cae por debajo del nivel necesario para una desinfección efectiva.

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